Somos muchos los que esperamos la llegada de la versión 3.0 de QGIS, estimada para finales de este mismo año, y sus muchas novedades y mejoras.

Ya se sabe desde hace un tiempo que la denominación 3.0 se debe a una clara ruptura y actualización de su core actual, pasando de Qt4 a Qt5, así como de PyQt4 a PyQt5, dejando atrás Python 2.7 para pasarse a Python 3.

Las ventajas de estos cambios en el núcleo del programa serán evidentes, como una esperada mejora en el rendimiento y en la estabilidad del programa.

Lo cierto es que ya se van presentando poco a poco algunas de las nuevas características que incluirá esta nueva versión, como la ejecución de procesos en segundo plano, pudiendo seguir utilizando el programa con relativa normalidad mientras QGIS por ejemplo exporta un archivo o ejecuta algún geoprocesamiento; la posibilidad de exportar la ventana del mapa en formato imagen y a grandes resoluciones (renderizar) sin tener que pasar por el diseñador de impresiones para ello; reproyección de capas cuando sea necesario y de forma transparente para el usuario; nuevas opciones y estilos para datos en clusters; nuevas máscaras y estilos en las etiquetas; mejoras en algunos de los algoritmos de geoprocesamiento más utilizados; etc.

Plugins como Heatmap, Geometry Snapper, Interpolation o GDALtools, dejarán de ser plugins para pasar a ser geoprocesamientos propios de QGIS, lo que permitirá utilizarlos en modelos y por otros propios plugins de terceros.

Sin embargo, no todo van a ser ventajas con esta nueva versión, y deberemos ser conscientes de que deberemos pasar un periodo de transición y adaptación, en especial si actualmente trabajas con una versión muy personalizada de QGIS y adaptada a tu flujo de trabajo y necesidades, ya que hay ciertas cosas que, al menos durante el lanzamiento de 3.0, no estarán disponibles. Así, por ejemplo, plugins como Oracle Raster o DXF2SHP que antes se incluían directamente en QGIS, ya no se incluirán.

Tus antiguos proyectos no serán compatibles con la versión 3.0

Otra mala noticia es que los proyectos guardados en versiones antiguas de QGIS, no serán totalmente compatibles con la versión 3.0, por lo que podremos encontrarnos con algunos cambios o errores al abrirlos con la nueva versión del programa. Es una de las graves consecuencias de los profundos cambios que sufrirá la arquitectura de QGIS.

La solución a este problema pasa por abrir y volver a guardar todos los proyectos que estén realizados con versiones anteriores a la 2.18 con dicha última versión de QGIS (en estos momentos la 2.18.11), para así asegurar su total compatibilidad con la futura versión 3.0.

Adiós a todas tus configuraciones y conexiones de BBDD y servicios web

Siguiendo con las cosas que se van a dejar por el camino, lamentablemente las opciones y configuraciones realizadas en QGIS no serán compatibles con la versión 3.0, por lo que de nuevo nos tocará reconfigurar el programa a nuestros gustos y necesidades, lo que por desgracia también incluye el tener que volver a configurar las conexiones a bases de datos y servicios online como servidores WMS, WFS, etc. No obstante, se habla de la posibilidad de que se cree un plugin o herramienta que facilite esta transición entre versiones, aunque de momento no hay nada al respecto.

Te toca volver a crear tus modelos con QGIS

Por desgracia, si eres de los que trabaja con muchos modelos creados en QGIS, éstos no serán compatibles con la nueva versión de QGIS, por lo que es importante que documentes éstos bien y los vuelvas a crear en el modelador gráfico de QGIS 3.0. Por suerte, podrás ejecutar ambas versiones de QGIS a la vez, pudiendo consultar un modelo creado en 2.x mientras lo vas creando en 3.0

 

Resumiendo, para que la transición a la futura versión 3.0 de QGIS sea lo menos traumática posible, descarga la última versión del programa, abre y guarda tus proyectos con esta última versión (2.18) y documenta bien tus personalizaciones, configuraciones, modelos y conexiones a bases de datos y servicios online para poder copiarlos manualmente a QGIS 3.0.